martes, 24 de diciembre de 2013

Google y Papá Noel: los peores traductores del 2013

Santa Tracker o cómo Google erró en la traducción




Durante este período navideño Google ha dedicado un doodle al solsticio de invierno, en el que dos manos aparecían haciendo calceta. Esa bufanda quedó bien hilada, mas unos días más tarde, algunas de sus prendas han aparecido deshilachadas. Google nos ha ofrecido un servicio con una traducción pésima. ¿Es esto posible? Pasen y vean.

Mientras los niños esperan a Papá Noel (en España no sabemos si esperar a este señor o a los Tres Reyes Magos), la compañía del motor de búsquedas más famoso del mundo nos propone una serie de minijuegos y vídeos para los más pequeños de la casa, a la vez que ofrece la posibilidad de seguir el recorrido de Father Christmas por el globo (incluso podemos observar la cantidad de kilómetros recorridos y de regalos entregados).

Ho, ho, ho, translators!

El menú principal de Santa Tracker se sitúa en la aldea de Santa Claus, en el Polo Norte, donde gran cantidad de duendes trabajan afanosos. Entre los minijuegos que estas criaturas nos ofrecen podemos encontrar carreras en trineos tirados por renos, torneos consistentes en encestar regalos en chimeneas, cargamento de patobarcos mediante lanzamiento con ballesta, vuelo de duende en jetpack y transporte de bolas de chicle a través de bastones de caramelo, entre otros divertimentos.

Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención como traductor ha sido el apartado denominado "llamada de Papá Noel" (Call from Santa). Se trata de un cuestionario en el que puedes elegir una serie de opciones para crear un mensaje personalizado, con el fin de regalarlo a otra persona. Todo parecía normal, otra grata sorpresa acorde a los estándares de calidad de Google. Nada más lejos de la Navidad, pues tras las barbas del orondo Santa se escondía un mal más terrible que el carbón de los Reyes Magos: un traductor latino ebrio.

La variedad diatópica o geográfica del idioma no suponen el problema, sino los graves errores de concordancia de género y número, así como las erratas y calcos procedentes del inglés. Creemos que algunos factores le han jugado una mala pasada a Google, a los que les ha salido el tiro por la piñata. Barajamos varias hipótesis, entre las que se encuentra una traducción sin contexto, un traductor poco versado en la traducción multimedia, tiempo insuficiente debido a la rapidez del proyecto, imposibilidad de ver el resultado final en la web o falta de control de calidad.

Pasamos a mostrar, a base de pantallazos, cómo Google nos chapurrea una felicitación navideña con un fuerte regusto hispanoamericano.

Recorrido por el chat


San Nicolás empieza sin respetar el signo de exclamación y el acento de 'envío'. Además, no respeta las convenciones del idioma cuando no usa el subjuntivo en 'empezamos'. También piensa que después de una coma va mayúscula. Creemos que ha ingerido alcohol, de ahí sus sospechosas mejillas sonrosadas.


En primer lugar debemos decir un nombre, pero si éste no aparece en la base de datos el programa te propone un mote, entre los que encontramos 'pajarita', 'jipy' o (el mejor) ninita y ninito. Santa Claus no domina la ñ, lo cual a su vez confirma nuestra teoría de la ingesta de aguardiente.

Tras elegir 'otro género' en vez de varón o hembra, se le proporciona un nombre al receptor del regalo. 'Esa' nombre marcará para siempre la conversación. Sin embargo, si en la BDD de oraciones pregrabadas no existe el nombre proporcionado, se elige de una lista. En la parte inferior podemos ver incluso un término sin traducir ('un pronunciation'), con su incoherencia de género correspondiente.


Luego hemos de elegir de otra lista la relación que tenemos con Zanahoria, entre las que podemos elegir 'cariño', 'cuate' o 'gato'. El traductor presenta una fascinación obsesiva por las mayúsculas.


Antes de elegir cánido como relación, Noel nos ha preguntado 'Tu eres su...'. Parece que el dadivoso y rechoncho Santa hizo abundantes pellas de jovenzuelo. También creemos que compró su título de traductor, pues realiza calcos como 'qué haces para el trabajo' (What do you do for work?). A estas alturas, ya no sabemos cómo se le sigue permitiendo conducir trineos.


En la parte superior podemos ver la lista de ocupaciones, entre las que encontramos 'imitador de elvis' (¡en minúscula, qué insulto al rey del rock!), 'niño de kinder' (pensamos que el traductor se refería a 'niño que va a la guardería') o 'relaciones publicas'. En general, los acentos son inexistentes. Quizá sea porque Papá Noel los va regalando.



Tras elegir 'cazador de dragones' como profesión, elegimos como lugar de residencia 'espacio cibernetico'. El hombre del traje rojo nos inquiere sin inmutarse: '¿qué gustaría el para un regalo?' (What would he like for a gift?).



Entre las opciones para regalar podemos encontrar regalos con acentos innecesarios como 'tacónes', erratas disléxicas graves como 'un jugete neuvo', 'un cuy gordo' o 'dignidad' (cualidad que brilla por su ausencia en esta traducción).


El apodo que Papá Noel debe emplear para dirigirse a Zanahoria es Ninita, como él bien dice: 'llamemos a el Ninita'.


En cuanto al día festivo, escogimos la opción 'fiestas', que resultaba bastante general ('¿se celebra?'). Ni corto ni perezoso, el gordo nos pregunta qué tipo de comida Zanahoria le gusta, a lo que respondemos aleatoriamente 'pambazos', pues la variedad de la lista tan sólo se reduce a comidas típicas de Latinoamérica que por desgracia desconocemos.

Por último, el hombre de barriga cervecera nos hace una última pregunta, mayúsculas y minúsculas locas mediante: que escojamos 'un' actividad, la favorita de Santa. Entre las opciones, que podéis ver más abajo, escogemos 'peinarse la barba', aunque siempre nos quedaremos con la duda de su película de kung-fu favorita. Todas las opciones disponen de la estructura inglesa 'to + verbo', traducidas penosamente como 'a + verbo'. Ved, ved. Muchas mayúsculas.




La variable del nombre se ha mantenido en la traducción con el genitivo sajón, lo cual queda maravilloso y demuestra que no se ha modificado el código. ¿Deberíamos enviar una queja a Google por semejante violación idiomática?


Por último, Santa nos da la opción de cambiar a varias opciones y de descargarlo en mp3, cosa que hemos hecho con mucho gusto para que quede constancia tanto escrita como sónica de este acontecimiento. Así podremos escucharlo a todo el año. Os dejo un enlace al delirante audio.


¿Qué pensáis del mensaje de Santa personalizada? ¿Qué pensáis que ha podido pasar?

Aprovecho para felicitar la Navidad y el próximo año nuevo. Os deseo suerte y felicidad.

Un fuerte abrazo.

2 comentarios:

Unknown dijo...

santa

carl aguilera dijo...

sata

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